Existen cuentos que fascinan, que se impregnan en nuestro cuerpo mientras los leemos y quedan como parte de nuestra propia historia cuando pasan los años. Que al volver a toparnos con ellos, nos recuerdan el momento en que los leímos y al hojearlos volvemos a meternos en ese otro universo del cual formamos parte alguna vez.
Pero hay algo más interesante y es cuando logramos enamorarnos de un personaje. Cuando la historia llega a cobrar vida y vivimos dentro de esa persona por las páginas que dure la historia o por el tiempo que la recordemos.
Este es el caso de “Bartleby, el escribiente”, el cuento escrito por Herman Melville en 1856. Muchas veces sólo reconocido por su obra máxima, Moby Dick, Melville inaugura con Bartleby el escribiente, una narración simple, clara, extremadamente cotidiana, pero tensa, que parece ser el nacimiento de una escritura muy similar a lo que sería “La metaformosis” de Frank Kafka.
A 150 años de su nacimiento es una historia que pudo haber sido escrita el mes pasado, sólo que- claro- Melville murió hace más de 100 años. El cuento es sobre un muchacho que entra como empleado a un estudio de abogados y aunque era el mejor (callado, sumiso y muy trabajor) comienza poco a poco a negarse a hacer su labor. De hecho, se niega compulsivamente a realizar cualquier trabajo o acción. Así comienzan los conflictos entre los empleados y su jefe, mientras él parece estar siempre ajeno al mundo. Este personaje silencioso, pálido y misterioso comienza a complicar la vida de todos los que lo rodean.
Es realmente imposible no engancharse con esta historia y no hacerse amigo (o enemigo) de Bartleby. Un sujeto al que, creo, todos llevaríamos a casa aunque en ello se nos fuera la vida. Bartleby bien vale una tarde.

Gabriela Larralde

* Jorge Luis Borges tradujo en 1980 este cuento del que también se enamoró. (Bajar gratis).


8 comentarios

  1. 1 Guillermo

    Tu descripción de la historia es tan pero tan buena, que ya tengo en mis bookmarks la traducción para empezar a leer en mis ratos libres. Gracias!

  2. 2 Gabriela

    Leí el cuento hace unos dos o tres meses en el marco de un taller de lectura.
    Sería interesante que, cada tanto, publiquen una síntesis como esta, sobre otros cuentos y/ o autores reconocidos.

    Este cuento se enmarca dentro de la llamada literatura fantástica/cotidiana y se sitúa en la Revolución Industrial.

    Alguna puntas muy que se desprenden de la lectura del relato:

    -Bartleby aparece como un personaje maquínico. Porque en esa oficina son todos como marionetas.

    -La permanente demanda de producción por parte del sistema y la fuerte postura contra la alienación y contra el sistema

    -La angustia de la NADA es lo que ronda las páginas de este relato. Hay una “cosificación” de Bartleby, que se va volviendo “silla”.
    Bartleby es la personificación de la ausencia de sentido. Con lo cual, la Nada recobra un sentido enorme.

    -También es muy interesante ver cómo cada personaje va construyendo su identidad. (los otros integrantes de la oficina)

    Bueno, son algunas ideas que me vienen ahora a la mente.

    Saludos para todos

  3. 3 pablo

    discrepo con Bartleby y cuando se trata del cuento, I do prefer

  4. 4 Gabriela

    Pablo, no entiendo lo que decís.

  5. 5 fer

    Sigan publicando esta clase de textos que me sirven, ya que “el cuento de Bartleby” lo debi estudiar para una clase de filosofia del cbc.

  6. 6 Perkins

    Bartlebly es el antiser.’El hombre es en parte inocente de la historia y en parte culpable por continuarla’ que decía Camus, y el personaje no del todo ficticio de Bartleby es inocente. Y yo me uno a él.

  7. 7 ana

    A mi simplemente me deja perpleja; no sé si es una crítica velada a la industrialización, al trabajo de oficina, cosificación, animalización…absurdo, existencialismo….nada(?????) la verdad es q interpretaciones hay muchas, y la mía no es nada más q eso NADA, vacío , cero ¿fantasma sin pasado ni futuro? ¿una pared ciega? ¿necesidad de vivir entre paredes preservando la intimidad? ¿la no acción? ¿por qué y para qué?
    Creo q cada vez q lo leo lo entiendo menos, pero eso debería ser bueno, ¿no?

  8. 8 carolina

    la verdad… no logró gustarme este libro,
    no logro encontarle sentido, siento que no me
    llena. quizas esperada algo más de trama, algo
    mas de conflicto… pero definitivamente
    siento que tiene una linea argumental muy pobre.
    no hay ni altos ni bajos, me produjo sueño y una ectura monótna,
    sin ninguna clase de climax.
    Lo mas probable es que sepa menos del literatura que todos los que aqui
    han escrito, y por eso es que no me atrajo este libro.
    Lei por ahi que a Bartleby o se le amaba o se le odiaba.
    Estoy segurisima que lo odio. Lo odio por su actitus, por su irremediable conformismo. Por la mala impresion que tiene de si mismo.
    Por lo poco comunicativo, por lo poco persona que se siente.

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